Regresar a ese lugar especial y contemplar todo aquello ya casi olvidado, sentir que el tiempo huye del presente para transformarse en nostálgico pasado. Te preguntas, entonces, si el camino recorrido ha merecido la pena, si eres digno de volver a pisar el mismo territorio donde nacieron todas esas ilusiones, tal vez, ahora, traicionadas o perdidas para siempre.
“Vermer ha sabido pintar la tierra natal. No su tierra natal simplemente, sino la emoción de la tierra natal en sí misma, la suya, la mía, la de todos. El escenario de la infancia, el rincón insustituible en que se nos manifestó la vida. Algo sencillo, terrible como la fatalidad, hecho de gozo, rutina y lágrimas. Lo que el tiempo borrará sin misericordia, como a nosotros, pero lo que en nuestra memoria el tiempo despiadado nunca podrá del todo borrar.”
Fernando Savater, Despierta y lee.