18 noviembre 2006

Esos momentos Chet Baker

Hay buenos momentos para escuchar a Chet Baker y los hay no tan buenos. El quid está en escoger ese momento y no equivocarte. Yo, ésta noche, me equivoqué. Me duele decirlo, pero así es: cuando me disponía a pasar una agradable velada conmigo mismo, se me ocurrió que lo menos que podía hacer era ponerme un poco de música y servirme una copa de vino tinto, por eso del frescor nocturno que ya se empieza a sentir por acá. Lo de la copa de vino fue también un error, claro está. Fue escuchar a Chet y llevarme la copa a los labios, y todo un mar de nostalgia me inundó de repente. Fue como la magdalena de Proust, ese sonido y ese buquet me transportaron en el tiempo hacia otros momentos más Chet Baker. Mañana me vuelvo al infierno.

6 comentarios:

Silvana Sisti dijo...

Hey! Qué pasó! Arriba ese ánimo.
Es verdad, tal vez el error fue la copa de vino. HAY QUE BEBERSE LA BOTELLA ENTERA!!!!!

Javier Luján dijo...

Jaja, estoy en ello, Silvana. La verdad es que ya me voy sintiendo mejor, a ritmo de Kiko Veneno.
Un beso.

Isabel Romana dijo...

La melancolía ataca cuando menos lo esperas. Ánimo y saludos cordiales.

Javier Luján dijo...

Isabel, esa resaca que he pillado, después del consejo de Silvana, sí que es traicionera.
Un saludo y gracias por pasarte por aquí.
P.S.
Hoy no pongo música.

teachertelekinetikaa dijo...

Qué casualidad. Estoy grabando mptreses y acabo de hacerme un disco de Chet Baker. Recopilatorio, tan poco soy fan total :)

Javier Luján dijo...

Ten cuidado, teacher, no te vaya a pillar desprevenida un "momento Chet Baker", aún me dura la resaca.